La Justicia ordenó desocupar la planta de Virreyes. El SUTNA denunció que la empresa busca cerrar la fábrica mediante un “lockout” y anticipó que apelará la resolución.
Tras más de siete meses de conflicto, la lucha de los trabajadores despedidos de FATE sumó un nuevo revés. Es que la Justicia de San Isidro ordenó el desalojo de la fábrica ubicada en la localidad de Virreyes, partido de San Fernando, que, tras su cierre y el despido de 920 operarios en febrero pasado, permanece ocupada por algunos de esos trabajadores. Luego de que se anunciara la medida, entrada la mañana del viernes, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) convocó a un abrazo simbólico en la puerta de la planta para el mismo día y realizó una conferencia de prensa en la que aseguraron que “obviamente el sindicato va a apelar” en la Cámara de Casación.
La decisión fue tomada por la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, que hizo lugar a una denuncia por usurpación que presentó el dueño de esa empresa, Javier Madanes Quintanilla, contra el SUTNA.
La convocatoria de los despedidos
El gremio calificó la decisión de “aberrante” y denunció que quien “está actuando en forma totalmente ilegal” en el conflicto son los propietarios de la empresa, que pretenden instalar un cierre de fábrica, cuando en realidad se trata de un “lockout”, es decir, un bloqueo realizado de forma unilateral por la patronal.
El planteo es que la empresa paró su producción para ampliar otros negocios en los que Madanes Quintanilla pretende concentrarse, como, por ejemplo, el aluminio y la energía.
Por este motivo, la toma fue decidida para resguardar la maquinaria con la cual se producen neumáticos, evitar el vaciamiento del lugar e instar a la Justicia a que dicte una conciliación obligatoria que permita la vuelta al trabajo.
Tras la notificación del desalojo anunciada hace horas, el SUTNA hizo una convocatoria a la puerta principal del predio de 44 hectáreas “para apoyar a los trabajadores de FATE ante semejante injusticia”.
La movilización también apunta a “reforzar la presencia en la madrugada” para contener a los trabajadores que permanecen allí desde el 18 de febrero, cuando fueron anoticiados del despido masivo y cierre de la compañía con más de 80 años de liderazgo en el sector.
En diálogo, el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, calificó la orden de desalojo como “un mamarracho” porque, en la resolución, “los propios jueces van escribiendo claramente que la justicia penal no puede arreglar los hechos laborales, y después terminan el fallo habilitando un desalojo”. En ese sentido, anticipó que el gremio ya está “preparando todo lo que son las apelaciones y los recursos necesarios para que este fallo no quede firme”.
El derrotero de FATE
Desde febrero hasta hoy, el caso FATE pasó por distintas etapas de tensión y procesos judiciales. Tras la ocupación y la posterior denuncia de Madanes Quintanilla, el trámite judicial tuvo inspecciones, decenas de citaciones, pedidos de declaración indagatoria y hasta órdenes de desalojo que en su momento fueron frenadas a través de apelaciones.
Inclusive hubo una denuncia de hostigamiento presentada por los operarios, que revelaron que una empresa de seguridad contratada por la compañía pone en marcha acciones de “agresión” contra quienes ocupan la fábrica. Según la denuncia, habrían esparcido productos químicos contaminantes en las zonas de descanso y baños, y los acosan con acciones de violencia y hostigamiento.
En parte del derrotero de la causa, el juez de Garantías Esteban Rossignoli había ordenado el desalojo que luego la Cámara de Apelaciones suspendió, a fin de analizar una apelación contra esa medida. El tribunal falló a favor de los trabajadores, pero el fiscal Marcelo Fuenzalida insistió con el desalojo.
La resistencia de los operarios de FATE aglutinó el apoyo de distintos sectores de la vida gremial y política. Hace dos semanas realizaron una masiva movilización a Plaza de Mayo, donde recibieron el respaldo de artistas y dirigentes de todo el arco opositor.
