Nacido en Ing. Juárez el 16 de agosto de 1954, hijo de Mercedes Luna y Florencio Martearena, llega a formar parte de la familia como tercer varón de cuatro varones y una mujer.
Fue durante los primeros años que su padre Florencio (quien en el año 1945 llega desde Chaco a la provincia siendo un joven acordeonista) le menciona que había conocido a un guitarrero llamado Albino Ramoa (hermano de Simón Romoa) y que en esa época ambos tocaban en cumpleaños, casamientos y fiestas patronales. Impactado por el amor que le había generado la música desde pequeño, a la edad de los 7 años su padre le compra su primera guitarra (ya que en la Escuela N° 24 de Juárez, se había iniciado un taller de aprendizaje de tal instrumento). En ese momento el responsable de la enseñanza sería “Don Simón Ramea”… A los pocos meses de iniciado el taller, Roque ya había empezado a ejecutar la guitarra con soltura.

Con el paso del tiempo, llegado a sus 11 años de edad, acompañaba a su padre como su “guitarrero”. Y así, ganado por la curiosidad, la motivación lo lleva a practicar con su “verdulera” siendo éste su segundo instrumento de ejecución.
Seguían pasando los años, y si bien el estilo de chamamé que ejecutaba su padre era el “maseta”, a Roque lo había cautivado el estilo del chámame romántico, así que se orientó a éste. Con su hermano Sergio César Martearena comenzarían con dicho estilo, y a la edad de los 15 años se presentaron por primera vez en público como “Los Hnos. Martearena”, (misma ocasión donde toca el conjunto de “La nueva flor”) y donde el presentador sería el mismo profesor de guitarra que lo había iniciado en la travesía de ejecutar tal instrumento.
Una vez llegado a la juventud, el proyecto de formar un conjunto se ve truncado al ingresar a Escuela de Policía, ya que siendo formando parte de dicha organización, le toca ir al ejército en Paso de la Patria, Corrientes. Sin embargo, llevado por el amor a la música, fue que más adelante (con dos soldados y un civil), forma un conjunto con el que trabajaría en importantes pistas de baile: se llamaban a sí mismos como ROQUE MARTEARENA Y EL DÚO DE ROA Y ROMERO. (Roa oriundo de la localidad de Ibarreta, y Romero de Barranquera – Chaco).
Como último instrumento de ejecución un día compra un bandoneón, quedando enamorado de éste en cuerpo y alma… encontrando así la posibilidad de máxima expresión y al instrumento en el que hallaría su compañero de vida hasta el día de hoy.
Fue en el Festival Internacional de la Corvina del corriente año que el gobierno de la provincia de Formosa convoca a Roque para formar parte de su grilla; motivo por el cual se encuentra muy agradecido. Agradecimiento que expresa tanto hacia el gobierno (por encontrarlo y saber cuánto ama el chámame clásico) y a la Provincia, por permitirle la oportunidad de volver a ser un niño y a la vez un adulto atravesado por una historia y un amor a la música (que lo traslada siempre a su padre Florencio y a su primera guitarra allá en Ingeniero Juárez).

