La Libertad Avanza no logra estirar la diferencia en la Primera pero compensa en la Quinta y Sexta. Las coimas, una nueva cuña entre los socios amarillos y violetas.
El peronismo se impondría por dos puntos y medio a la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO en las elecciones provinciales del próximo 7 de septiembre, de acuerdo a un reciente estudio realizado por CB Consultores.
Según el trabajo de la empresa que dirige Cristian Buttié, Fuerza Patria saca una diferencia arrolladora en la Tercera sección electoral y está muy cerca en la Primera, pero la enorme ventaja que obtiene la derecha en las secciones Quinta y Sexta le permiten mantenerse aún en competencia.
El trabajo en cuestión se realizó entre los días 18 y 19 de agosto, cuando todavía no había estallado el escándalo de las coimas en la compra de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que involucra a los Milei y a los Menem.
La ficha técnica indica que se realizó con método de recolección on line, sobre una muestra de 1.215 casos, respetando cuotas de sexo, edad y nivel socioeconómico, con un margen de error de 2,8 puntos.
En la Tercera sección, Verónica Magario (Fuerza Patria) se impone a Maximiliano Bordarenko (LLA-PRO), por 51,4 a 32,7. El FIT obtiene allí casi cinco puntos, relegando a los candidatos de Somos al cuarto lugar. Si se proyectan los indecisos, que todavía son cinco puntos y medio, la diferencia es superior a veinte puntos.
Los números de la Primera sección favorecen todavía a Diego Valenzuela, pero por una diferencia exigua, que no supera el margen de error: 40 a 38. También allí, la izquierda queda tercera (5,6), aunque Somos haría un mejor papel (4,5). Las dos secciones más pobladas del padrón bonaerense tienen el mismo porcentaje de indecisos.
En el total provincial, Fuerza Patria aventaja a LLA -PRO por poco más de dos puntos (41,3 a 39,1), que con la proyección de indecisos se convierten en dos y medio con la proyección de indecisos. Justo por encima del margen de error.
Primer impacto de las coimas
Una vieja máxima del boxeo afirma que, cuando el rival está contra las cuerdas, se debe noquearlo, porque el trámite de las peleas es cambiante y un par de rounds más adelante, los roles pueden invertirse. Eso es exactamente lo que podría ocurrirle a La Libertad Avanza en su relación con el PRO.
Aunque todavía no se midió cuantitativamente el impacto del escándalo de las coimas que, según el ex directivo de la Andis, Diego Spagnuolo, el organismo recaudaba para Karina Milei, ya hay consecuencias electorales concretas. El jorgemacrismo, el sector del PRO más maltratado por el partido de gobierno, que aspiraba a arrebatarle la ciudad de Buenos Aires en 2027, irá desapareciendo gradualmente de la campaña.
Cumplido el objetivo de no ir solos a la elección para evitar repetir la ocurrido en las legislativas de la Ciudad, ahora le importa más la implosión del partido violeta que el próximo resultado electoral: la tan mentada absorción que impulsó Karina Milei como caballo de Troya.
El jueves, la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, inauguró una nueva central de monitoreo de cámaras de seguridad, sobre la avenida Maipú, en la localidad de Olivos. En el acto, los funcionarios amarillos, que se vieron obligados a acatar directivas de Ritondo en el cierre de listas, apenas disimulaban su mueca por los crecientes problemas de corrupción que enfrentan sus socios electorales y las encuestas que dan ganador al peronismo.
En ese distrito, adverso al peronismo desde 1983, la diferencia a favor del PRO es tan grande que ni siquiera una catástrofe electoral pondría en riesgo su manejo del concejo deliberante.
Martínez, como Ramón Lanús en San Isidro o el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, integra la segunda generación de dirigentes amarillos, que espera ocupar pronto el lugar de “derecha seria”, ante una eventual implosión de la gestión Javier Milei y un corrimiento de Mauricio Macri, cada vez más concentrado en su rol como representante de la FIFA.
Para ellos, pensando a mediano plazo, una victoria de Fuerza Patria el 7 de septiembre no sería una mala noticia. “Nosotros nunca nos pusimos el buzo violeta”, bromean, y se diferencian de los cabezas de lista, como Guillermo Montenegro y el propio Valenzuela, a quien siempre recelaron, primero por su origen en el Frente Renovador y luego por lo que entienden es una “sobreactuación” de mileísmo.
