miércoles, mayo 13, 2026

Cuba advirtió que una agresión militar de EE.UU. provocaría una “catástrofe humanitaria”

El canciller Bruno Rodríguez dijo que no existen motivos para que “una superpotencia como EE.UU. agreda militarmente a una isla pequeña que no representa ninguna amenaza”.

El gobierno de Cuba salió este miércoles en masa a rechazar que Washington tache a la isla de amenaza de seguridad para EE.UU. y advirtió que una agresión militar provocaría un “baño de sangre” y una “catástrofe humanitaria”. La Habana reaccionó así a la construcción en las últimas horas en Washington de una narrativa que culminó con el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, afirmando ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que considera que Cuba es una “amenaza para la seguridad nacional”.

“Baño de sangre”

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, advirtió en redes sociales que una “agresión militar” estadounidense contra la isla provocaría una “catástrofe humanitaria”, además de un “baño de sangre” para ambos países. Rodríguez afirmó que no hay “razón” ni “pretexto” para que “una superpotencia como EE.UU. agreda militarmente a una isla pequeña que no representa ninguna amenaza”.

En la misma línea el primer ministro cubano, Manuel Marrero, señaló que una “agresión militar”, por “la pretensión de unos pocos de cambiar” el “sistema político” de la isla, “tendría consecuencias incalculables” para ambos países. Por su parte el presidente Miguel Díaz Canel denunció en redes sociales que, a su juicio, esta ola de declaraciones desde Washington “forma parte de una construcción narrativa sobre la cual seguir asfixiando al pueblo cubano, además de escalar un conflicto que pudiera tener consecuencias inimaginables para nuestros pueblos y la región”.

Washington habla de bases militares

Pete Hegseth alegó el martes que la isla acogió en su territorio bases militares y de inteligencia de “adversarios”, en referencia a China y Rusia, e incluso recibió visitas de buques militares rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear. Sus declaraciones complementan las realizadas hace una semana por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien mostró el malestar de Washington por el supuesto uso del territorio cubano por parte de Moscú y Beijing.

“No vamos a permitir que adversarios de Estados Unidos operen inteligencia o bases militares a 90 millas de nosotros”, advirtió Rubio en una entrevista con el canal Fox News. Oficialmente, el centro de escuchas que Rusia operó en la isla lleva más de 20 años abandonado, aunque algunos medios estadounidenses y rusos apuntaron en 2014 a una reactivación de las instalaciones por parte de Moscú.

En declaraciones a la agencia EFE, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío aseguró que “los servicios de inteligencia estadounidenses conocen bien que no existen bases militares de Rusia, de China ni de otro país en territorio cubano”, a excepción de la que Washington opera contra la voluntad de La Habana en Guantánamo. “Contrario al gobierno estadounidense, el de Cuba no amenaza públicamente ni existen funcionarios de gobierno reiterando con frecuencia amenazas a ese país. No existe acción u actividad en Cuba que pueda identificarse como amenaza para los Estados Unidos”, agregó.

Desde enero, Washington ha instado a Cuba a que abra de forma significativa su economía y reforme su sistema político, presionando con nuevas sanciones e incluso amenazas de intervención militar. Entre las medidas aplicadas por EE.UU. contra Cuba se destaca el bloqueo petrolero, una medida calificada por la ONU de contraria al derecho internacional que impidió casi totalmente la llegada de crudo importado a la isla.

Esa medida paralizó en gran medida al sector estatal y erosionó la calidad de vida de la población general. Además Trump firmó el primero de mayo una orden ejecutiva que amplía la extensa maraña de sanciones contra Cuba, incluyendo medidas secundarias de carácter extraterritorial. Un día después el presidente estadounidense afirmó que tomaría el control sobre Cuba “casi de inmediato” y agregó que esto sucedería al término de la guerra contra Irán. Sin embargo, esta semana dijo que la isla pedía “ayuda” y que ambos países iban a “hablar”.

Pedido demócrata a Trump

La avanzada de Trump también ofrece algunas resistencias, como la de un grupo de congresistas demócratas que envió una carta a la actual administración exigiendo que abandone cualquier plan de acción militar contra Cuba. La misiva, a la que tuvo acceso EFE, fue enviada el martes a los secretarios de Defensa, Pete Hegseth; de Estado, Marco Rubio; y de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y está firmada por más de 30 legisladores, encabezados por la demócrata Delia Ramírez, de Illinois.

Los demócratas advirtieron que una posible intervención militar en Cuba terminaría siendo una acción ”ilegal, profundamente desestabilizadora y catastrófica para la población cubana, además de aumentar aún más el desplazamiento, agravar el sufrimiento masivo y perjudicar los intereses de Estados Unidos en la región”, por lo que, según dijeron, “debe ser rechazada de forma inequívoca”.

Las políticas de Estados Unidos han tenido como objetivo deliberado a la población civil cubana y han contribuido a su desplazamiento, así como a su muerte. Planificar su detención en Guantánamo no es una respuesta a la migración, sino un intento de contener las consecuencias de las mismas políticas que la están provocando”, expresaron.

Tras su retorno a la Casa Blanca el año pasado, Trump prometió convertir la base de Guantánamo, conocida por su centro de detención de sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11-S, en una instalación para albergar a 30 mil migrantes detenidos en Estados Unidos. Ese centro de detención de migrantes podría ser utilizado en caso de un incremento de la migración cubana como consecuencia de una eventual intervención militar estadounidense.

DDO | Sistema de Noticias
DDO | Sistema de Noticiashttps://eldiariodeloeste.com
Lee lo último en Noticias. Te informamos todo lo que sucede en el Oeste de Formosa y en el País. La Voz del Pueblo siempre presente.