A días de la visita del mandatario republicano a Beijing, Teherán respaldó un plan propuesto por el presidente chino Xi Jinping para estabilizar la región del golfo Pérsico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que el alto el fuego con Irán es “increíblemente frágil” tras la respuesta de la República Islámica al plan de acuerdo de paz, que el republicano calificó de “pedazo de basura”. En su última respuesta, Irán exigió el fin de la guerra en Medio Oriente, el levantamiento del bloqueo estadounidense a sus puertos y la liberación de sus activos congelados. Además Teherán expresó su apoyo al plan propuesto por el presidente chino Xi Jinping para estabilizar la región del golfo Pérsico, a días de una esperada visita de Trump a Beijing.
“Ni siquiera terminé de leerlo”
“Por el momento el alto el fuego se mantiene vigente, pero es increíblemente frágil, diría yo. Lo más débil que ha estado. Y esto lo digo tras leer el pedazo de basura que nos enviaron. Ni siquiera terminé de leerlo”, declaró Trump a la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca. El mandatario dijo que, al leer la respuesta iraní, sintió que estaba “perdiendo el tiempo”, por lo que apuntó que el alto el fuego vigente desde el 8 de abril está con “respiración asistida”.
“Quieren negociar y nos presentan una propuesta estúpida, es una propuesta estúpida, y nadie la aceptaría. Solo (el expresidente Barack) Obama la habría aceptado”, dijo Trump, quien insistió en que su administración tiene “un plan”, que consiste en que la República Islámica jamás obtenga un arma nuclear, y criticó que este compromiso no figura en la respuesta de Teherán.
Pese a su desacuerdo, Trump respondió a una pregunta de la prensa que una solución diplomática con Irán sigue siendo “muy posible”. La tregua en la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán se encuentra en su momento más débil después de que el propio Trump calificara el domingo de “totalmente inaceptable” la respuesta de Teherán a la propuesta de paz de Washington, de la que se desconocen los detalles.
Las exigencias de Irán
El fuerte cruce agitó los mercados energéticos y el barril de Brent del mar del Norte volvió a subir por encima de los 100 dólares. El presidente ejecutivo del gigante petrolero saudita Aramco, Amin Nasser, declaró que la guerra en Medio Oriente generó el mayor shock energético que el mundo haya experimentado. “Aunque el estrecho de Ormuz reabriera hoy mismo, harían falta meses para que el mercado se reequilibrara, y si su reapertura se retrasara unas semanas más, la vuelta a la normalidad se extendería hasta 2027”, afirmó Nasser durante una llamada con inversores.
Según el ministerio de Relaciones Exteriores iraní, su país pidió el fin del bloqueo naval estadounidense y de la guerra “en toda la región”, lo que implica un cese de los ataques israelíes contra el grupo proiraní Hezbolá en Líbano. En rueda de prensa, su portavoz Esmail Baqai informó que las exigencias de Irán incluyen además la “liberación de los activos pertenecientes al pueblo iraní, que durante años han estado injustamente bloqueados en bancos extranjeros”.
La respuesta iraní supone volver a la situación anterior al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra su territorio el 28 de febrero que desencadenó la guerra, y además equivaldría a una victoria de Teherán en su combate contra el aislamiento económico. El fin de las sanciones internacionales reduciría la influencia de Washington sobre Teherán para poner límites a su programa de enriquecimiento nuclear, un tema que ha sido un obstáculo para un acuerdo.
Estados Unidos, Israel y sus aliados acusan desde hace tiempo a Irán de querer fabricar una bomba atómica. Teherán lo desmiente. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insistió el domingo en que la guerra no terminará hasta que se destruyan las instalaciones nucleares de Irán. “No ha terminado, porque todavía hay material nuclear -uranio enriquecido- que tiene que ser retirado de Irán”, dijo Netanyahu a la cadena estadounidense CBS.
“Una crisis humanitaria de gran magnitud”
La falta de acuerdo aumenta la preocupación sobre el estrecho de Ormuz, donde Irán restringe el tráfico marítimo y ha establecido un mecanismo para cobrar peajes a los barcos que lo cruzan. La Casa Blanca considera inaceptable que Teherán controle esa vía marítima, por donde antes de la guerra transitaba el 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial, y la Marina estadounidense mantiene un bloqueo de los puertos iraníes.
Sin embargo, si no se permite el paso de fertilizantes por ese estrecho “en unas semanas”, decenas de millones de personas podrían enfrentarse al hambre y la inanición, declaró este lunes a la AFP el responsable de un grupo de trabajo de la ONU. “Tenemos unas semanas por delante para prevenir lo que probablemente será una crisis humanitaria de gran magnitud”, afirmó Jorge Moreira da Silva, director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), y agregó: “Podríamos ser testigos de una crisis que sumirá a 45 millones de personas más en el hambre y la inanición”.
Irán respalda el plan de China
El embajador de Irán en China, Abdolreza Rahmani Fazli, expresó este lunes la disposición del país persa para apoyar el plan de cuatro puntos propuesto por el mandatario chino, Xi Jinping, para estabilizar la región del Golfo Pérsico. En un post de la red social X, el diplomático declaró que “la República Islámica de Irán anunció su disposición a apoyar el plan de cuatro puntos del presidente de China con el objetivo de establecer seguridad duradera y desarrollo compartido en la región del Golfo Pérsico”.
El tema, según señaló Fazli, también fue enfatizado en la reunión que mantuvieron los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países el miércoles pasado en Beijing. En ese encuentro, el canciller chino Wang Yi declaró que la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán es “ilegítima” y que la declaración de un alto el fuego es “necesaria e inevitable”.
El mencionado plan de cuatro puntos fue propuesto por el mandatario chino al príncipe heredero de Abu Dhabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, en una reunión en Beijing a mediados de abril. La propuesta de Xi para promover la paz y la estabilidad en la región incluye el respeto a la coexistencia pacífica, al principio de soberanía nacional, al derecho internacional y a la coordinación entre desarrollo y seguridad para crear un entorno favorable para los países de la región.
China condenó reiteradamente los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, pero también subrayó la necesidad de “respetar la soberanía” de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que fueron objetivo de represalias iraníes. En una esperada visita que fue pospuesta por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, Trump llegará a Beijing este miércoles para dos días de reuniones con Xi.
Trump viajará a China con un grupo de 16 altos ejecutivos de diferentes sectores que incluye a Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Larry Fink (BlackRock), según informó este lunes el diario The New York Times. El medio indicó que, según funcionarios estadounidenses, Trump quiere abordar la creación de una junta de inversión y una junta comercial con China, y de ahí que la delegación incluya a líderes empresariales de diferentes industrias.
Las hostilidades no solo implican a Irán y el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, reiteraron este lunes la necesidad de presionar a Israel para que cese sus ataques, durante sendos encuentros con el embajador estadounidense, Michel Issa, antes de que tenga lugar una nueva reunión a tres bandas. El jefe de Estado del Líbano abordó con el diplomático “los últimos acontecimientos relacionados con el tercer encuentro libanés-estadounidense-israelí de esta semana en Washington y le destacó la necesidad de presionar a Israel para que cese el fuego”.
