El partido estuvo envuelto por la tensión de los últimos días, pero los cuestionamientos quedaron al margen. Montiel falló un penal y Driussi se volvió a lesionar.
La honestidad y la transparencia en el fútbol argentino volvieron a estar en duda en estos días, con lo sucedido en el partido entre Central y Racing. La clasificación de los rosarinos provocó un efecto inmediato en River, debido a que sería el rival siguiente en una de las semifinales.
Las acusaciones de dirigentes y jugadores por lo sucedido en los cuartos de final, provocó que el partido tuviera un aditamento extra en el estadio Monumental.
La situación apareció rápido cuando en la entrada en calor de los equipos, el público le apuntó a Di María entonando un “seca nuca, ‘Fideo’ seca nuca”, en clara alusión a las imágenes en donde asisten al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El dirigente máximo, precisamente, también fue recordado: “‘Chiqui’ Tapia botón, vos sos hincha de Boca…”.
El clima era de pura tensión antes de que empiece a circular la pelota. El juego había ofrecido poco cuando Driussi cayó cerca del área y se tomó el rostro. El delantero de River sabía que algo malo había sucedido en su rodilla, y tuvo que dejar la cancha a los 12 minutos.
Driussi se fue en medio de lágrimas y su lugar fue ocupado por el chico Freitas. El futbolista viene padeciendo muchas lesiones (seis) desde su regreso al club.
El árbitro también empezó a ser observado con detenimiento, ya que la fricción entre los protagonistas era permanente. La situación más compleja se dio cerca de la media hora, cuando Avila impactó su antebrazo sobre la cara de Martínez Quarta, cuando el de River esperaba la pelota en el área rival.
Ramírez fue convocado por los encargados del VAR, y terminó cobrando penal para el local. El campeón del mundo Montiel fue el encargado de ejecutarlo, y lo hizo al mismo lugar que ante Francia en la final de Qatar. El arquero Ledesma acertó en su decisión y sacó la pelota al córner.
El propio Montiel también sintió una molestia física y no salió a jugar el segundo tiempo. Central arriesgó un poco más en esa etapa y se acercó a Beltrán. El arquero atrapó justo una pelota sobre la línea luego de un desvío en un compañero.
El dominio no era de ninguno, y ambos equipos se repartían la posesión de la pelota. Los errores podían llegar a quebrar la monotonía, y apareció en el área de Central, cuando Avila no pudo rechazar la pelota, Freitas la recuperó y Ledesma lo derribó antes de rematar.
El árbitro volvió a cobrar penal y Colidio fue quien convirtió el gol. Central tuvo más decisión para ir hacia adelante con la desventaja, y Di María lanzó la pelota al árera en un tiro libre que dio en la base del palo antes de rozar en Pizarro..
River reforzó su zona defensiva en el final del partido con el ingreso de Pezzella (marcador central) por Colidio (delantero), para que la victoria no corra riesgo. Los rosarinos también hicieron modificaciones para lograr lo contrario, pero la falta de claridad en los últimos metros lo impidió.
River se instaló en la final por el título, y el 24 de mayo próximo definirá en Córdoba la posibilidad de alcanzar un nuevo campeonato.

