El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, anunció una nueva etapa de soberanía para el país y aseguró que su lucha contra el terrorismo continuará.
Estados Unidos y los miembros de la coalición internacional antiyihadista desplegada en Irak desde 2014 concluyeron este miércoles su operación y será el Gobierno de Bagdad el que, a partir de ahora, asuma los desafíos de seguridad en el país y en la región.
El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, celebró el fin de la misión y habló de un nuevo capítulo en la historia del país, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump calificó la retirada como una victoria para Washington.
“Nueva etapa”
“Ha comenzado una nueva etapa, caracterizada por la soberanía de Irak, la fortaleza de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas, la unidad en la toma de decisiones y alianzas equilibradas con sus aliados”, dijo Al Zaidi durante la ceremonia de despedida de las tropas internacionales en Bagdad, según un comunicado de su oficina.
La retirada de las tropas internacionales que lucharon contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI) fue acordada entre Washington y Bagdad en 2024, cuando se estableció un cronograma para la salida paulatina de soldados extranjeros de Irak que culminó definitivamente este 30 de septiembre.
Los antecedentes
Las fuerzas estadounidenses abandonan nuevamente el país árabe, después de que lideraran la invasión de 2003 para derrocar al dictador Saddam Hussein que finalizó con la retirada de tropas en 2011.
Según la ONG Amnistía Internacional, en ese lapso de tiempo las fuerzas estadounidenses realizaron distintas violaciones a los derechos humanos, como ataques indiscriminados, detenciones y traslados en secreto de los detenidos, desapariciones forzadas y tortura.
Tras esa salida, las tropas norteamericanos regresaron a Irak en 2014 por solicitud del Gobierno iraquí para hacer frente al EI, que llegó a ocupar un tercio del territorio en el apogeo de la expansión del autoproclamado emirato.
“Victoria”
Después de anunciar el fin de la misión de la coalición internacional -en la que participaron una treintena de países, entre ellos España- Al Zaidi afirmó que “la cooperación entre fuerzas y naciones amigas ha dado como resultado una victoria sobre uno de los capítulos más oscuros del extremismo y la brutalidad en la historia”.
Asimismo, expresó su agradecimiento a los países participantes en la misión militar, que brindó cobertura aérea al Ejército iraquí, a las fuerzas kurdas y a las milicias chiíes que protagonizaron los combates cuerpo a cuerpo frente a los yihadistas hasta la derrota territorial del EI en 2017.
“El fin de la misión de la coalición internacional no significa el fin de nuestra lucha contra el terrorismo. Más bien, marca la transición de Irak a una fase en la que asume la plena responsabilidad de su propia seguridad y estabilidad”, añadió el primer ministro, que aseguró que la cooperación internacional continuará.
Por otra parte, insistió en que su Gobierno está trabajando para garantizar el monopolio estatal de las armas. Este proceso, que incluye el desarme o la integración real de decenas de milicias, algunas de ellas proiraníes, dentro de las Fuerzas Armadas se está topando con reticencias.
Las milicias proiraníes más poderosas rechazan el desarme, pese a que una de sus condiciones era la salida de las tropas estadounidenses -a las que consideran invasoras-, en medio de las tensiones marcadas por la guerra de EE.UU. contra Irán y el apoyo de estos grupos iraquíes a Teherán.
Festejo de Trump
Por su parte, Trump anunció la retirada y aprovechó para elogiar la gestión de su propia Administración. “¡Hoy me complace anunciar que las últimas fuerzas estadounidenses abandonan Irak!“, afirmó el mandatario estadounidense durante un acto celebrado en la Casa Blanca en el que leyó parcialmente un mensaje que, casi de manera simultánea, publicó en redes sociales.
“Este día es una victoria para Estados Unidos. Es una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre el EI, que ha sido completamente diezmado y es la razón por la que desembarcamos allí en primer lugar. Yo los diezmé y los eliminé durante mi primera Administración”, añadió el republicano.
Trump subrayó que las tropas estadounidenses abandonan este despliegue “dejando a Irak con un nuevo y magnífico primer ministro, Ali al-Zaidi”, político al que el mandatario estadounidense se jactó de haber apoyado.
“Incursión en el infierno”
El magnate neoyorquino insistió en comparar esta retirada con la de Afganistán, que se produjo bajo el mandato de su predecesor, Joe Biden, y la cual criticó en reiteradas ocasiones, especialmente en lo que se refiere a los atentados que costaron la vida de 13 militares estadounidenses en el aeropuerto de Kabul en los momentos previos al repliegue.
Trump apuntó a que la acción del miércoles se realizó de manera ordenada, “a diferencia de Afganistán, donde se abandonó gran parte del equipo militar y todo lo demás, y donde trece militares perdieron la vida”.
El presidente estadounidense señaló que con la retirada de las tropas, se marca el final “de una incursión en el infierno que resultó sumamente costosa”.
“Mucha gente quería que permaneciéramos allí indefinidamente. Tuve que elegir entre quedarnos o irnos, y tuve la certeza absoluta de que había llegado el momento de que Estados Unidos regresara a casa”, concluyó el mandatario estadounidense.
Por otro lado, el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que la retirada no significa la conclusión de las operaciones contra el EI.
En este sentido, el CENTCOM detalló que seguirán operando en la región, con sede en Jordania, mientras las fuerzas estadounidenses continúan la misión de lucha contra los yihadistas en Siria junto a los socios de la Coalición y el gobierno sirio.
