Por segunda semana consecutiva, la secretaria general decidió no convocar a la clásica reunión de los martes en la Rosada. Bullrich tira de la cuerda y la falta de acuerdos clave sobre el rumbo agrieta las relaciones internas.
La hermana presidencial decidió, por segunda vez consecutiva, suspender la mesa política que ella encabeza todas las semanas en Casa Rosada. En medio de las tensiones internas, la semana pasada no hubo excusa para cancelar el encuentro. Esta semana utilizaron como motivo el viaje a Washington que hicieron dos de los miembros de la mesa política para oficiar de veedores en las elecciones en Estados Unidos. Patricia Bullrich, mientras tanto, sigue tirando de la cuerda y, a la misma hora que iba a ser el encuentro con Karina, ella reunió a su tropa y subió una foto en la que se la ve en la cabeza de la mesa.
Karina, horas más tarde, despegaría junto a su hermano para viajar, otra vez, a Madrid. Allí el Presidente finalmente se reunirá con el líder de extrema derecha y diputado de Vox, Santiago Abascal, que lo rechazó durante su último viaje a España. Y también participará de la cumbre Iberoamericana, donde deberá verle la cara a Pedro Sánchez, después de insultarlo.
Tal como contó este diario, la suspensión de esta semana de la mesa política, más allá de las excusas, se dio en un contexto complejo. Cada vez son más los que dentro del gobierno consideran que “la mesa política ya no existe”, porque “no se define nada en serio ahí”. Es decir, cada uno de los integrantes que forma parte de esas reuniones juega su propio juego y defiende sus intereses personales, sin ponerse de acuerdo con los demás.
“Por cuestiones de agenda vinculadas a la organización de la visita del Papa León XIV, sumado a la ausencia de algunos integrantes de la mesa política (Santiago Devitt y Eduardo Menem), se suspende la reunión prevista para mañana”, anunciaron el lunes por la noche desde Casa Rosada. En esa línea, agregaron que “no hay nueva fecha de reprogramacion del encuentro para esta semana”.
Lo cierto es que el ruido con Bullrich va en aumento. La senadora sabe que, ante un mal resultado del principal aliado de la Casa Rosada, es decir, el gobierno de Donald Trump, ella podría llegar a cotizar mejor como candidata del círculo rojo en la Argentina.
De hecho, en el horario de la mesa política, ella aprovechó para reunir a los legisladores que le responden en sus oficinas de Palermo y encabezó una reunión de más de una hora y media en la que hablaron, según trascendió “de trabajar para la reelección del proyecto”.
En la disputa interna por la candidatura presidencial del año que viene, Bullrich quiere competir. Por eso no tiene intenciones de suspender las PASO y tensa el vínculo con los Milei. La hermana del Presidente, del otro lado, sabe el peso que tiene la senadora y el daño que podría generarles una ruptura. Por eso decide no responder.
El ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli, en tanto, este martes participaron de un encuentro de la Unión Industrial Argentina. Allí Caputo anunció cuatro medidas “para aliviar la presión financiera sobre las pymes y las empresas”.
Bullrich aprovechó la ocasión para volver a marcar la diferencia. Salió a compartir en sus redes sociales el anuncio de Caputo, pero se atribuyó la medida. “El anuncio para aliviar la situación de las PyMEs es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde”, dijo.
Y continuó: “Lo planteé durante mucho tiempo porque, con cada empresario que hablaba, nos repetía lo mismo: los embargos están matando a las empresas. Apoyar a quienes crean riqueza, invierten y generan trabajo es fundamental”.
Además, dejó en evidencia uno de los arguementos de la pelea interna: “En un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita. Vamos a seguir acercando propuestas y trabajando para que el rumbo económico se traduzca en progreso y para que los resultados lleguen a todos”. Es decir, todo lo contrario a lo que solían decir Milei y Caputo.
A esos roces entre los funcionarios de la mesa política, se sumó que el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem aseguró que “no hay dos candidatos en La Libertad Avanza a la presidencia; el único es Milei”. Las declaraciones se dieron tras otras de Bullrich, en las que aseguró que el año que viene ella iba a acompañar “el proyecto”, y no a Milei. Lo mismo que, según dijeron, se conversó en la reunión de Palermo de este martes.
“No pasa nada”, repiten desde la Casa Rosada sobre el comportamiento de la senadora y agregan que “les sirve”, que su figura crezca y se diferencie en algunos aspectos de Milei “para contener a todo nuestro electorado”.
