El punto tuvo sabor a poco para el Rojo y en cambio ayudó a sostener a los mendocinos en lo más alto de la tabla anual.
El duelo interzonal entre los Independiente terminó 0-0 en Avellaneda, en la continuidad de la sexta fecha del Torneo Clausura.
El conjunto local presentaba de manera formal al entrenador uruguayo Jadson Viera, que en la primera parte mostró un esquema algo cauteloso y con algunos desajustes.
Enfrente, Rivadavia -conducido por Alfredo Berti- venía de ser eliminado en la Copa Libertadores, circunstancia que no hizo variar su acostumbrada solidez en defensa, la paciencia para hilvanar juego desde su aceitado mediocampo y la búsqueda prolija a sus delanteros.
Así las cosas, pasados los 20 minutos, un pelotazo para Maxi Salas terminó en la habilitación al paraguayo Arce, quien ante la salida de Rey definió picándola con sutileza, hasta que con esfuerzo llegó el defensor Arrayago para salvar las papas en la línea y de forma prodigiosa.
Al rato respondió el Rojo con un ataque que no prosperó. Y de esa acción nació un contragolpe comandado por Salas, quien cedió para Matías Fernández, pero éste se engolosinó con la individual y su remate final fue desviado por el arquero local.
Antes del descanso, una buena acción de Zabala en combinación por izquierda con Palais acabó con el balón en poder de Millán, quien rodeado de rivales definió apenas desviado y junto a un poste.
En el complemento, el Rojo empujó y tuvo su chance con Zabala, pero Florentín, en su intento por despejar, casi la mete en su propio arco, aunque la jugada fue anulada por offside previo.
Parecía que el conjunto mendocino sentía el esfuerzo de haber jugado entresemana, porque le cedió protagonismo a su homónimo.
El público local alentaba a los suyos, pero las intervenciones del arquero Bolcato (entre ellas un disparo de Arrayago, de apenas 17 años) no mostraban fisuras. Lo tuvo el recién ingresado Gutiérrez tras un pase genial de Avalos, luego Bolcato se interpuso ante Millán, Cabral y Lomónaco. No pudo ser para el Rojo y la hinchada se fue con bronca.
