El exfuncionario permanecerá bajo arresto domiciliario hasta el sábado, cuando deberá comparecer ante la Fiscalía para responder por presuntos delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio por la crisis de Ueno bank.
La Policía Nacional de Paraguay informó este viernes que el expresidente Santiago Peña, destituido horas antes por el Senado en un juicio político, “ya se encuentra oficialmente detenido” en su domicilio, tras la orden emitida por la Fiscalía, en medio de la crisis política desatada por el cierre de Ueno bank. Tras la destitución de Peña, el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, juró como nuevo mandatario.
La fiscal Silvia Margarita González Vester informó a la prensa que Peña permanecerá en calidad de detenido en su domicilio en Asunción hasta el sábado por la mañana, cuando será conducido a la fiscalía para ser indagado por los supuestos delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio.
La destitución de Peña
Con el voto a favor de los 44 senadores presentes, Peña, de 47 años, se convirtió en el segundo presidente en la historia reciente de Paraguay en ser desalojado del poder mediante un juicio político, después del izquierdista Fernando Lugo (2008-2012).
El ahora exmandatario -que perdió el apoyo del gobernante Partido Colorado- no acudió al Legislativo, pese a haber sido convocado personalmente, y delegó su representación en los letrados, Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, quienes presentaron la defensa técnica y jurídica de Peña.
El anuncio de su destitución fue recibido con cánticos de “Santi, rata, devolvé la plata” y un concierto de bocinazos en el centro de Asunción. Cientos de manifestantes se concentraron en la embleática Plaza de Armas de la capital paraguaya, muchos de ellos vistiendo camisetas de la selección paraguaya y portando pancartas que pedían la devolución de los ahorros confiscdos y la renuncia del presidente.
Paraguay entró en una crisis después de que el Banco Central (BCP) ordenara un procedimiento de resolución del Ueno, una institución con 2,94 millones de clientes en este país de 6,1 millones de habitantes, que recibió durante el mandato del ahora exgobernante millonarios recursos de entidades públicas.
A ello se sumó la preocupación de miles de ahorristas que denunciaron no tener acceso a sus recursos, entre ellos 32.000 jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), una de las principales cajas de pensiones del país.
Los diputados que actuaron como acusadores en el juicio político denunciaron la pérdida de unos 1.200 millones de dólares “del pueblo paraguayo” tras el cierre de Ueno bank, y pidieron declarar culpable al mandatario, al que calificaron como “el desfalcador más grande de la historia” del país.
Juicio político
Durante el juicio, el senador opositor Rafael Filizzola calificó el vaciamiento del banco como “el escándalo de corrupción más grande de la era democrática en Paraguay”, y rebatió los pronunciamientos de los defensores de Peña, que argumentaron a favor de la supuesta nulidad del procedimiento.
Mientras que el oficialista y exembajador Gustavo Leite acusó a Peña de haber traicionado “a todos los paraguayos”, y pidió que su destitución se haga con deshonra.
Peña continuaba en el cargo luego de que el Congreso no lograra reunir el quórum necesario para tratar la renuncia que presentó este jueves.
El artículo 189 de la Constitución de Paraguay establece que los expresidentes elegidos democráticamente serán senadores vitalicios, “salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables”.
Un senador vitalicio goza de fueros y no puede ser sometido a un proceso penal sin que se apruebe en el Congreso el retiro de dicha inmunidad. Con la destitución, Peña ya no será senador vitalicio.
Poco antes de la votación, Peña afirmó en su cuenta de X que había presentado su renuncia para evitar más daño al país y contribuir a recuperar la tranquilidad.
“No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal”, señaló en un mensaje en el que también llamó a los paraguayos a unirse para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza.
El nuevo presidente de Paraguay
Por otro lado, el nuevo presidente de Paraguay se comprometió, tras asumir el cargo, a no abandonar a quienes resultaron afectados por la crisis financiera.
“Lo que vengo a prometer es concreto: los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos”, anunció Alliana en su primer mensaje al país, poco después de que en una sesión extraordinaria el presidente del Congreso, el oficialista Basilio Núñez, le impusiera la banda y el bastón de mando presidencial.
Alliana ordenó que “se tomen acciones inmediatas para resarcir a los ahorristas con preferencias por los menos favorecidos”. “No quiero a ningún tibio a cargo de esta misión. Quiero resultados”, subrayó.
Por otro lado, Alliana aseguró que concentrará su gestión, hasta agosto de 2028, en ocuparse de la situación interna, al asegurar que “ya se hizo suficiente en el exterior”. “Yo voy a ser un presidente que se ocupa del Paraguay adentro. Pido a los ministros que viajar sea por una razón impostergable”, agregó.
Poco después prestó juramento como nuevo vicepresidente Antonio Barrios, que previamente dejó su escaño como senador por el oficialismo.
