El análisis elaborado por especialistas cercanos al oficialismo describe un programa sostenido por pocos sectores y con dificultades para transformar el rebote exportador en crecimiento generalizado.
Un informe del IERAL, la usina económica de la Fundación Mediterránea, encendió una alarma dentro del espacio que respaldó el rumbo de Javier Milei. El documento reconoce que la recuperación sigue siendo débil, está concentrada en pocos sectores y todavía no alcanza al resto de la economía.
El documento fue elaborado por economistas vinculados a una institución que durante los últimos años mantuvo una mirada cercana a las políticas de mercado impulsadas por el oficialismo. Por eso, el diagnóstico tomó una dimensión política particular; es que la advertencia llegó desde un sector que suele coincidir con los principales lineamientos económicos de la Casa Rosada.
El análisis apareció luego de que el INDEC informara que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja de 0,5% en mayo frente a abril.
Para el economista Marcos Cohen Arazi, autor del informe, ese resultado confirma una dinámica que viene repitiéndose y que tiene como principal característica meses de mejora seguidos por retrocesos que impiden sostener un crecimiento constante.

Exportaciones fuertes, pero una economía que no logra despegar
La recuperación avanza a dos velocidades. El agro, la energía y la minería crecieron gracias a las exportaciones, pero ese impulso no llega al resto de la economía.
Mientras esos sectores generan más dólares, el comercio, la industria y las actividades vinculadas al consumo interno siguen sin levantar. Por eso, la mejora queda concentrada en pocas áreas y no se refleja en el conjunto de la actividad económica.
El consumo continúa afectado por la pérdida del poder adquisitivo, mientras que el comercio y buena parte de la industria todavía no consiguen una recuperación sostenida. De esta manera, el crecimiento queda concentrado en pocos sectores y no termina de trasladarse al conjunto de la economía.

Una economía marcada por el efecto “serrucho”
Otro de los puntos que marca el informe del IERAL es la falta de continuidad en la recuperación. Según los economistas, la actividad viene mostrando meses de mejora que luego son seguidos por nuevas caídas, una dinámica que impide consolidar un crecimiento sostenido.
Esa inestabilidad también complica a las empresas, que tienen más dificultades para decidir inversiones y planificar sus próximos pasos. Para el Gobierno, el desafío es convertir una mejora que hoy está concentrada en algunos sectores en un crecimiento que alcance a más áreas de la economía.
En este sentido, los economistas señalan que la recuperación depende de pocos motores y no logró extenderse al conjunto de la actividad.

Un complejo panorama para el Gobierno
El informe del IERAL reconoce que el crecimiento de las exportaciones marca un cambio importante frente a los últimos años, pero advierte que ese impulso todavía no alcanza para mover al resto de la economía. El desafío es que los dólares que generan algunos sectores se transformen en más actividad, consumo, producción y empleo.
Ahora, el Gobierno de Milei deberá demostrar si la recuperación puede dejar de depender de unos pocos sectores y convertirse en un crecimiento más amplio. Mientras eso no ocurra, la economía seguirá mostrando un escenario de avances mínimos y retrocesos importantes que impiden consolidar una mejora.

