Tras una semana con Milei publicando enardecido una catarata de insultos a la prensa, Luis “Toto” Caputo profundizó el avance autoritario del Gobierno al pedir “una ley que castigue periodistas”.
En una arremetida del Gobierno contra la prensa, el ministro de Economía, Luis Caputo, pidió el endurecimiento de las leyes que regulan la libertad de expresión. A través de sus redes sociales planteó la modificación hacia “una ley que castigue” a los periodistas que publican “información inexacta” contra funcionarios, profundizando así el sesgo autoritario de La Libertad Avanza. De esta manera, Caputo dio cuenta de su ignorancia absoluta sobre la jurisprudencia vigente en Argentina. Fiel a su práctica, y agravado por el inusitado aluvión de insultos y descalificativos a la prensa de la última semana, el presidente Javier Milei apoyó esa propuesta de castigo y dio un paso más: calificó a los periodistas de “mierdas humanas”. Tras un mes de reclusión en Olivos, el Presidente reprodujo más de 350 mensajes en los últimos ocho días contra la prensa y los medios de comunicación que presenten contenido con una mirada crítica o disidente al Gobierno. Legisladores de la oposición presentaron un cuarto proyecto desde la Comisión de Libertad de Expresión para frenar “la peligrosa marea de agresión oficial”. Especialistas en comunicación y constitucionalistas advierten sobre los riesgos que propone la catarata de agravios para el ejercicio de la vida democrática y el derecho a informar.
La noticia que enfureció a Luis Caputo habla de una maniobra empresarial que le permitió al Grupo Lenor hacerse de las tareas de control de los surtidores de combustible, luego de que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, le sacara esa órbita al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). La publicación sostuvo que el titular de ese grupo empresarial, Julio Made, tenía alguna relación con el ministro de Economía, razón por la cual este salió a cruzar la versión, incluyendo una propuesta de nueva normativa contra los periodistas. Caputo habló de castigos para los comunicadores que publiquen información inexacta, y así, demostró desconocer toda la ley vigente. “No solo ignora la Constitución, sino también toda la jurisprudencia vigente en Argentina. Si el Gobierno tiene pruebas de que hay información falsa, tiene todo el derecho de ir a la Justicia y presentar las pruebas. Pero acá se advierte una conducta hacia los periodistas y medios en general que es sostenida, cotidiana, desde el comienzo de este Gobierno”, apuntó el especialista en comunicación, Martín Becerra. “Lo que esos funcionarios no terminan de entender, o pareciera incomodarles, es que sus acciones están sometidas al escrutinio público y en ese sentido manifestaciones de tal tenor, son una muestra más de la intolerancia de quienes las profieren”, opinó para este diario el abogado Eduardo Tavani, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).
La ley ignorada
“Lo que propone el ministro de Economía denota su desconocimiento absoluto al sistema constitucional y convencional argentino. Lo primero que hace este sistema es proteger la libertad de expresión sin censura previa por temor a expresarse. Hay que garantizar al máximo la libertad de expresión e inhibir la censura previa, por ejemplo, por temor”, expresó a Página/12 el abogado constitucionalista, Andrés Gil Domínguez. “Caputo ignora lo que dice la Constitución en su artículo 14, lo dice el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, toda la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, la doctrina de la real malicia, toda la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Desconoce absolutamente todos los estándares de protección del funcionamiento del sistema democrático argentino”, agregó.
En la arena política, la oposición presentó el cuarto proyecto desde la Comisión de Libertad de Expresión contra la escalada de insultos y agresiones del Gobierno, junto con la denuncia de la no convocatoria de la comisión. “Hasta hicimos una autoconvocatoria de diputados opositores donde escuchamos a muchos periodistas insultados por Milei”, le expresó a este diario el diputado nacional y vicepresidente 1° de dicha comisión, Nicolás Trotta. Además, para el diputado, Milei presenta un proceso de fuerte degradación al cargo que ostenta como Presidente en su uso de la palabra. “No hay que generar un marco de naturalización sobre los dichos del Presidente. Los últimos días se agravó, además, y eso conlleva a que se corran los límites. Con el accionar de Caputo empiezan a plantear posibles accionares sobre el periodismo, y la posición del Ejecutivo es cada vez más agresiva”, destacó.
Para Diego de Charras, profesor de Derecho a la Comunicación y vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales (FSOC) de la UBA, basta repasar la historia para comprender la gravedad del ataque a la prensa: “La tentación de los gobiernos a obligar a los periodistas a dar información considerada veraz es muy típica de gobiernos autoritarios. Sin ir más lejos, la ley de radiodifusión de la última dictadura militar decía que la información debía ser ‘veraz, oportuna y objetiva’. Esto contradice todos los estándares de libertad de expresión. Los Estados no le pueden poner restricciones al ejercicio del trabajo de prensa”.
Insultos sin límite
Tan solo el martes, Milei acumuló en su cuenta de X más de 20 publicaciones con insultos a periodistas y medios. “Soretes”, “basuras humanas”, “amontonamiento de mierda”, “domando soretes pelotudos”, fueron algunas de las citas que eligió agregar. La lista de periodistas insultados desde el inicio de la gestión es interminable. A los casos reiterados de agresiones a Hugo Alconada Mon, María O’Donnell, Julia Mengolini, Mónica Gutiérrez, se sumaron esta semana los ataques enardecidos a Marcelo Bonelli, a quien definió como “mierda humana mal cagada” y al periodista Manuel Jove, a quien acusó de “basura humana” y “cavernícola” tras dar al aire un debate sobre la industria nacional.
“Zurda 12″ o “los zurdos de Página/12″ fueron en reiteradas ocasiones las definiciones que encontró Milei para citar a este diario. Vale recordar, además, que la periodista y acreditada en Casa Rosada para Página/12, Melisa Molina, fue expulsada de uno de los eventos de “La Derecha Fest”, que tenía a Milei y otros integrantes de Las Fuerzas del Cielo como oradores principales. Con la entrada en la mano, la invitaron a retirarse y cuando la periodista pidió explicaciones, la respuesta fue que “desde Buenos Aires” no querían que el diario pueda estar dentro del salón para realizar la cobertura.
El ataque como estrategia de la distracción
Bukele en El Salvador, Bolsonaro en Brasil, Trump en los Estados Unidos, son algunos de los ejemplos de líderes de la derecha a nivel mundial que dispararon contra la prensa en momentos de tensión social por los fracasos de las respectivas gestiones de gobierno. “Delegan responsabilidad en un tercero, como periodistas notorios, actores investidos de poder a los ojos de la opinión pública. Dispersan el foco de forma estratégica para no tomar cargos sobre el malestar social actual, que tras más de dos años y medio de gestión, son responsabilidad del Gobierno. El trasfondo es ese y al núcleo duro de esta gestión no le cae nada mal”, apuntó Becerra.
En línea con la preocupación regional que suscita la postura del Gobierno frente a la prensa, Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, reflexionó para este diario: “Una prensa independiente y crítica es un pilar indispensable del Estado de derecho y el periodismo cumple un rol clave en exigirle rendición de cuentas al poder. Medidas que entorpezcan o limiten la tarea de la prensa son incompatibles con los estándares internacionales de libertad de expresión. No puede haber periodismo libre si trabaja bajo amenaza, intimidación, represalias o castigo. El camino no es silenciar a la prensa, es garantizar que pueda trabajar sin miedo”.
