La combinación de suba cambiaria moderada, compresión de tasas de interés cortas y una colocación exitosa en dólares deja planteado un escenario de transición.
El dólar volvió a moverse por encima de los 1400 pesos después de varias ruedas de retrocesos y encendió una vez más el debate sobre el equilibrio cambiario. En la última jornada, el tipo de cambio oficial avanzó 0,7 hasta los 1425 pesos, mientras que el mayorista subió 1,1 por ciento hasta los 1406.
Los dólares financieros también acompañaron: el MEP cerró en torno a 1435 pesos y el contado con liquidación en 1480. La suba se dio luego de la última licitación del Tesoro, en la que no se convalidaron instrumentos a tasa fija, lo que implicó una mayor liberación de pesos al mercado.
La baja de tasas en el mercado en moneda local modificó los incentivos de corto plazo. La caución a un día operó debajo del 18 por ciento nominal anual y el menú ofrecido por el Tesoro reforzó la percepción de que el equipo económico busca aliviar el costo financiero. En ese contexto, parte de los pesos liberados encontró cobertura en el mercado cambiario. Aun así, varios analistas sostienen que los flujos siguen siendo favorables y no anticipan un salto abrupto. La abundancia de divisas proveniente del endeudamiento privado y provincial, junto con el carry trade, contribuyó a mantener el tipo de cambio contenido en las últimas semanas.
El trasfondo del movimiento reaviva la discusión sobre el atraso cambiario. Con una inflación que aún no perfora el 1 por ciento mensual, el dólar tiende a apreciarse en términos reales si la nominalidad se mantiene relativamente estable. Algunos operadores advierten que esa dinámica podría incentivar el adelantamiento de importaciones y demorar la liquidación de exportaciones, aunque también recuerdan que todavía no ingresó con fuerza la cosecha gruesa, que suele reforzar la oferta de divisas a partir de marzo.
El Central moderó las compras
En paralelo, el Banco Central moderó su ritmo de compras en el Mercado Libre de Cambios. Si bien acumuló 37 jornadas consecutivas con saldo positivo, en la última rueda adquirió 41 millones de dólares, por debajo del promedio previo.
Las reservas brutas retrocedieron 749 millones, luego de haber alcanzado el mayor nivel desde 2019. La caída respondió a pagos de deuda a organismos internacionales, obligaciones provinciales, variaciones de cotización y movimientos bancarios de fin de mes. Según estimaciones privadas, las reservas netas se ubican en torno a los 1228 millones de dólares, por encima del cierre de enero pero aún en un nivel acotado en términos históricos.
El mercado financiero acompañó con señales mixtas. El S&P Merval cayó 1,8 por ciento hasta los 2,75 millones de puntos y, medido en dólares, tocó mínimos desde noviembre. En Nueva York, los ADR de bancos encabezaron las pérdidas, con retrocesos significativos de hasta casi 8 por ciento, al destacarse las bajas en Banco Macro, Grupo Supervielle y Galicia. El balance trimestral de Macro, con una ganancia por debajo de las expectativas y señales de mayor morosidad, contribuyó a enfriar el ánimo inversor. Si bien los resultados operativos mostraron mejoras vinculadas a la valuación de títulos públicos, los gastos extraordinarios y la evolución del crédito encendieron alertas.
En renta fija, los bonos en dólares cerraron con comportamiento dispar. Los tramos más cortos, como el AL29, registraron leves avances, mientras que los de mayor duración retrocedieron. El riesgo país se ubicó en 554 puntos básicos, el valor más alto en más de un mes. La dinámica refleja una combinación de cautela externa y reacomodamiento local tras la última colocación de deuda.
En ese marco, la Secretaría de Finanzas logró ampliar en 100 millones de dólares la emisión del nuevo Bonar 2027 (AL27), que ya había colocado 150 millones en la rueda previa. La operación totalizó 250 millones y mostró una fuerte demanda, con ofertas que superaron ampliamente el monto adjudicado. El bono, que paga renta mensual y amortiza en octubre de 2027, rindió 5,89 por ciento anual y forma parte de la estrategia oficial de sumar hasta 2000 millones de dólares antes de julio para afrontar vencimientos.
La combinación de suba cambiaria moderada, compresión de tasas cortas y una colocación exitosa en dólares deja planteado un escenario de transición. El equipo económico busca equilibrar liquidez, inflación y financiamiento sin generar sobresaltos. El desafío pasa por sostener la estabilidad en un contexto de reservas aún limitadas y un mercado que reacciona con rapidez ante cualquier señal sobre tasas y tipo de cambio.
