La expresidenta y el diputado conversaron durante una hora y media en San José 1111. El industricidio, la destrucción del empleo y el armado justicialista fueron los temas centrales.
La visita de Miguél Ángel Picheto a San José 1111 no fue solo el reencuentro de dos viejos conocidos. El recibimiento de Cristina Fernández de Kirchner al exjefe del bloque del Frente para la Victoria en su casa fue un mensaje directo al corazón del peronismo: el camino es la unidad. La cita, que duró alrededor de una hora y media, no incluyó fotografías públicas ni comunicados, pero sí un profundo diálogo sobre las consecuencias del modelo económico de Javier Milei y el desafío de reconstrucción del justicialismo para volver a ser una alternativa de gobierno.
Después de más de una década de enfrentamiento, la expresidenta decidió dejar a un costado las diferencias y conversar con el excandidato a vicepresidente de Mauricio Macri. Fuentes cercanas al encuentro, revelaron que se habló de defender la industria nacional frente a la avalancha importadora, ubicar como eje central de la agenda pública la creación de empleo de calidad y articular un espacio que reconecte al peronismo bonaerense con el resto de las provincias. “Hay que construir desde el perdón mutuo y mirar hacia adelante”, sintetizó Pichetto respecto a las peleas pasadas y las perspectivas a futuro.
El acercamiento comenzó en diciembre pasado con una comunicación telefónica y tuvo su segundo capítulo en forma presencial el martes pasado a las 17 horas. La reunión se dio a conocer en una actividad organizada por el Movimiento Nacional Justicialista, donde el diputado de Encuentro Federal compartió escenario con el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno. Lo confirmó en ese ámbito Marita Velázquez, diputada nacional por “Principios y Valores”. “Pichetto se reunió con Cristina. Necesitamos la unidad nacional de todos nuestros dirigentes. En la base los militantes peronistas quieren estos gestos”, esbozó.
En el encuentro militante, titulado “Doctrina, Industria y Trabajo” en el Abasto Hotel, se invocaron principios peronistas que fueron parte de la charla en San José 1111 .“Gobernar es crear puestos de trabajo”, repitió Pichetto evocando a Perón. Del evento también participaron el dirigente social Esteban “Gringo” Catro, el intendente Gustavo Menéndez, el sindicalista Leonardo Fabré y el empresario Pablo Challú. “Hay que dar algunos pasos vinculados a nuestra doctrina peronista. Propongo tener misericordia con los compañeros que estuvimos distanciados, que nos peleamos, que tenemos diferencias”, expresó Castro en línea con el acercamiento a CFK. “El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar. Cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno, que nos está mandando a la miseria”, completó Pichetto y puso como ejemplo la construcción que armó Lula da Silva en Brasil para derrotar a Jair Bolsonaro .
Defensa de CFK
El primer guiño de Pichetto a CFK fue en junio del año pasado. En aquel entonces, el diputado Miguel Ángel Pichetto cuestionó la condena proscriptiva por la causa Vialidad y advirtió que el fallo incluyó un problema de incoherencias entre la magnitud de las penas. En su planteo, remarcó que la decisión del Poder Judicial contra la exmandataria es más bien “un tema político”, que no dejó de encuadrarlo en el “marco de virulencia” contra la oposición desatada por el presidente Javier Milei.
El argumento de Pichetto para poner en tela de juicio el fallo del Tribunal Oral Federal Nº 2 (TOF 2), ratificado por la Corte Suprema, tiene que ver con un tecnicismo clave: no hay una relación proporcional entre los 6 años a prisión y la proscripción perpetua que se le dictó a CFK. Según él, “la condena de inhabilitación perpetua no es coincidente con la pena privativa de la libertad”. Y explicó por qué: “La inhabilitación (a ejercer cargos públicos) es una pena complementaria y no puede ser más alta que la pena privativa de la libertad”, fundamentó.
Para Pichetto, a pesar de que la vía judicial en la Argentina está “agotada” (porque al fallar el máximo tribunal no quedan más instancias locales donde apelar el fallo), esa irregularidad en el fallo debe ponerse sobre la mesa para discutirla. “Estos son los debates que el mundo jurídico no analiza y nadie menciona”, dijo y reconoció que “puede haber algún camino hacia la Interamericana” para zanjar la cuestión. No obstante, planteó una cuestión clave: “El tema es político”. Por último, advirtió que el fallo condenatorio será difícil de sostener en el tiempo. “No visualizo una prisión de largo plazo para Cristina porque es tan conflictiva la prisión domiciliaria, entonces llega un momento que no la pueden mantener”, concluyó.
