Por primera vez, el Senado de Estados Unidos votó a favor de finalizar la guerra contra la República Islámica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que Irán aceptó la presencia de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en sus centrales nucleares y señaló que cree que Teherán “se equivoca” por negar públicamente que lo haya hecho.
Mientras tanto, el Senado de Estados Unidos votó por primera vez a favor de poner fin a la guerra contra Irán, en lo que supone un golpe político para el mandatario republicano.
Desacuerdo sobre las inspecciones nucleares
Tras el acuerdo firmado por ambas partes para poner fin a la guerra en Oriente Medio, Washington y Teherán negocian cuestiones cruciales, como el futuro del programa nuclear de la república islámica. Trump dijo que las conversaciones técnicas, desarrolladas en los últimos días en Suiza, “van bien”.
“Irán ha aceptado plena y completamente inspecciones nucleares del más alto nivel durante un largo período de tiempo (¡¡¡Infinito!!!). Esto garantizará la ‘Honestidad Nuclear’”, publicó Trump en su plataforma Truth Social.
“Sobre la base de esta y otras concesiones importantes que está haciendo Irán, he acordado permitir que el estrecho de Ormuz permanezca ABIERTO, sin ningún otro bloqueo naval”, añadió.
A pesar de ello, el mandatario aseguró que todos los buques de la flota estadounidense permanecerán en el estrecho, “por si fuera necesario reinstaurar el bloqueo, lo que parece, en estos momentos, muy poco probable”.
Sin embargo, el embajador iraní ante Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, negó este mismo martes que su país planee permitir inspecciones del OIEA de sus plantas nucleares atacadas en la guerra.
Incluso el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, declaró el lunes que “no ha habido ninguna reunión con el director general del OIEA, Rafael Grossi, ni existe ningún plan para que el organismo realice inspecciones en las instalaciones nucleares iraníes dañadas”.
La magnitud exacta de los daños aún se desconoce y Teherán invoca cuestiones de seguridad para negar el acceso a estas instalaciones.
Preguntado por el desmentido iraní durante una rueda de prensa, el presidente estadounidense reafirmó que los inspectores de la OIEA se desplazarán al terreno “a su debido tiempo”.
“Ellos (los iraníes) se equivocan. Nos lo dijeron en privado, y contamos con un nivel de inspecciones del 100%. Y si ellos tuvieran razón, cancelaría las reuniones de inmediato”, declaró.
En paralelo, el Senado estadounidense ratificó, con 50 votos a favor frente a 48 en contra, la decisión aprobada por la Cámara de Representantes a principios de junio en contra del conflicto en Oriente Medio.
La resolución, que ordena a Trump poner fin a la guerra o solicitar autorización para continuarla, no tiene carácter de ley, por lo que su valor es más simbólico que real, aunque marca el punto de mayor impopularidad de un conflicto que se extiende ya casi cuatro meses.
Además, refleja las fisuras en el partido republicano, ya que cuatro republicanos se unieron a los demócratas, precisamente un día antes de que Trump se reúna con senadores en un almuerzo en el Capitolio.

