El equipo de Coudet viene de eliminar a San Lorenzo, Gimnasia y Central. Los cordobeses pasaron a Talleres, Unión y Argentinos Juniors.
La espera se acaba. La final de La Liga Profesional de Fútbol Argentino se pondrá en marcha este domingo a partir de las 15:30 en Córdoba, en el mítico estadio Mario Alberto Kempes, y las expectativas de los equipos que llegan a este escenario, River y Belgrano, ya juegan su partido en un monólogo interno que se traduce en ansiedad y adrenalina. Ojalá no quede solo en el ámbito de la pizarra y los intérpretes sean generosos con los espectadores, que, aún sueñan con que se traduzca lo que solía decir Carlos Peucelle con tino docente: “El juego no pasa por la ciencia. El juego viene del arte”.
El equipo de Eduardo “Chacho” Coudet sueña con una nueva estrella para la vitrina del Millonario, la número 39 en torneos domésticos, y cortar la racha de escasez de dos años sin coronar. La última vez fue en marzo de 2024 nada más y nada menos que en el Kempes por la Supercopa Argentina 2024 ante Estudiantes de La Plata. Aunque también, el título tendría un doble sabor, no solo por lo que significa para este entrenador que lleva un poco más de dos meses al frente de River, sino también porque sería una buena carta anímica para un plantel que se ha puesto en el ojo de las críticas de sus hinchas.
“Creo que llegamos muy bien”, dijo Coudet en conferencia de prensa después del partido con Bragantino por Copa Sudamericana, en el que sus dirigidos lograron un empate agónico para seguir sosteniendo el liderazgo del grupo. Lo cierto es que River arriba al partido con El Pirata con algunas bajas sensibles. Se sabe que no podrán estar ni Gonzalo Montiel debido a un desgarro en el cuádriceps izquierdo, ni Sebastián Driussi, aquejado por un esguince grado II del ligamento colateral media de su rodilla derecha en el encuentro con Rosario Central. Tampoco Aníbal Moreno por un esguince del ligamento colateral medial de la rodilla derecha ni Matías Viña por un desgarró en el aductor derecho.
Si bien todavía no hay nada concreto, los posibles 11 del Chacho, en función de estas bajas, podría tener al indiscutido Santiago Beltrán en el arco, la defensa iría con Fabricio Bustos en lugar de Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero y Marcos Acuña; la mitad de cancha la conformarían Fausto Vera, Juan Cruz Meza, Tomás Galván y el ingreso del juvenil de inferiores, Lucas Silva, para reemplazar a Moreno; y la dupla defensiva sería Facundo Colidio y Joaquín Freitas reemplazaría a Driussi.
Con el aura de haber semblanteado el peor de los escenarios ante San Lorenzo y padecer el rigor de un público que pasó de pedir “que se vayan todos” a ilusionarse con la posibilidad de campeonar, sorteó sin problemas a Gimnasia de La Plata, después a Central con las polémicas desatadas por Ángel Di María y llegó hasta acá, para revalidar su chapa de máximo campeón en el futbol argentino y cerrar el semestre con otra expectativa.
Por el lado de Belgrano, los dirigidos por Ricardo “Ruso” Zielinski – uno de los protagonistas del 2011 que devolvió al Pirata a Primera División y mandó por primera vez en su historia a River al Nacional B – llegan con la esperanza de arrebatarle las ilusiones al Millonario y ser campeones por primera vez en la máxima categoría del fútbol argentino. “Me da la impresión de que el equipo siempre ha demostrado personalidad, sentido de pertenencia y una fuerza que está cerca siempre de la gente. No tenía ninguna duda de que íbamos a pelearlo”, dijo el entrenador Pirata luego de la agónica definición por penales ante Argentinos Juniors que los depositó en esta final.
“La gente de Córdoba por fin va a ver una final. Tuvimos un montón de cosas en contra y lo sacamos adelante. Tenemos un grupo bárbaro, se rompen el alma, se ayudan. Hay comunión con la gente, sentimos todo el apoyo de la gente en general. Está bueno para todo Córdoba”, sostuvo El Ruso, que llega con la ausencia de Lisandro López en la zaga central de la defensa y la alternativa es el juvenil Agustín Falcón.
Otra de las dudas reside en la mitad del campo, dado que no está claro si sigue con la presencia de Francisco González Metilli como titular o si es la oportunidad de Juan Velázquez. Una decisión clave para el armado de juego y sumarle verticalidad a una ofensiva que cuenta con el buen pie de Lucas Zelarayán, un armador que se mueve libre y busca abastecer a Lucas Passerini, una de las principales amenazas ofensivas del conjunto cordobés.
Los de Barrio Alberdi tienen 90 minutos para cambiar la historia de su institución y bordar la primera estrella en Primera. Cuando nadie creía en esta posibilidad y como dijo el propio entrenador, muchos dudaron que no llegarían a octavos para tener que enfrentarse con su eterno rival, Talleres, lo hicieron y consiguieron superarlo. Luego siguió el difícil Unión de Santa Fe y el conjunto de La Paternal. Con la mente puesta en saltar su propia muralla, queda una prueba más: el River del Chacho que jugó 16 partidos, ganó 11, empató tres y perdió dos.
Parafraseando a Jorge Drexler, ya está en el aire girando la moneda…que sea lo que tenga que ser.

