El juez Wilson Espada ordenó que el exasesor de Javier Milei permanezca 180 días detenido en Palmasola, acusado de ser el presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio. La Fiscalía presentó nuevos mensajes extraídos de su celular, enviados durante el momento de los disparos.
El juez Wilson Espada dispuso la detención preventiva de Fernando Cerimedo por 180 días en el penal de Palmasola, la cárcel del departamento de Santa Cruz, acusado de ser el presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio de Nadia Beller. La conclusión final fue anunciada al caer la noche cuando llegaron efectivos policiales con armas largas. Durante el día se conocieron más mensajes extraídos del celular de Cerimedo, según le confirmó la fiscalía a Página/12. Por ejemplo, alguien (ECG) le pregunta al consultor “¿les digo que la busquen ahí?” y después “hermano, en este momento le dispararon, está herida”. Todo a la misma hora del ataque. Según Nadia Beller y el expresidente Evo Morales, ECG es Erik Correa González, jefe de Inteligencia del gobierno de Rodrigo Paz. En paralelo, este viernes la policía boliviana detuvo a tres personas, dos hombres y una mujer. Esta última —según dice la policía— sería pareja de uno de los sicarios. Al final del día quedaría un solo detenido.
Nulidades
La defensa de Cerimedo, encabezada por Ernesto Giraldes y Margarita Arce, planteó ante el juez Wilson Espada una serie de nulidades: que la fiscalía abrió el celular de Cerimedo sin control de la defensa, que lo detuvieron de manera irregular, que no lo pusieron ante el juez en el tiempo que correspondía y que piden un tiempo exagerado de prisión preventiva. El juez rechazó todos los planteos. Es clave que el magistrado haya convalidado los mensajes, que incriminan totalmente al consultor.
En verdad, entre los abogados de Cerimedo había pocas expectativas de que pudieran evitar la prisión preventiva. Alegan: “esto se mediatizó mucho”.
Celular caliente
Pese a los cuestionamientos, la fiscalía maneja la información que sale del celular de Cerimedo. Todo parece de una torpeza pocas veces vista. Como señaló este diario, en el block de notas del consultor aparece una captura que dice, concretamente, “nos vendió Nadia. O la eliminamos o estamos jodidos. ¿Conoces a alguien que pueda hacer ese trabajo?”.
A lo largo de este viernes se conocieron más chats, en especial un intercambio a la hora del ataque. La secuencia es asombrosa y es con un desconocido ECG. Sucede que tanto Beller como el expresidente Evo Morales dicen que ECG es Erik Correa González:
*Una persona no identificada, ECG, le escribe: “¿le digo que la busquen por ahí?”. “Desde las 20.15 están por ahí. No reportan que ingresó. Seguirán no más por ahí”.
*Minutos después, ECG escribe: “hermano, en este momento le dispararon. Está herida. Un Yango, dos tipos en motocicleta. En esta moto llegaron los maleantes”.
Todo acompañado de fotos del hotel y de la moto en la que llegaron los sicarios. Después le mandan también un par de noticias periodísticas con títulos que desvían la atención: “atracadores hieren de bala a una mujer y huyen a pie tras el bloqueo de una moto robada”.
La secuencia tiene dos interpretaciones posibles:
*Que Cerimedo haya recurrido a Inteligencia para seguir la operación de femicidio.
*Que mandó a vigilar a Beller porque ella se iba a reunir con una chica de 13 años y su familia que iban a denunciar que Evo Morales había abusado de la menor.
Hay que agregar que en los chats se incluyen fotos y videos, pero lo más llamativo es que aparecen borrados 34 mensajes o registros de llamadas.
Más allá de lo que sale del celular, para la fiscalía el centro de la evidencia es la violencia de género y los antecedentes de Cerimedo golpeando a Beller en junio y julio. Hay chats en los que Cerimedo le pide que no haga la denuncia pública: “me pego un corchazo. Nos arruinás la vida a todos. A tu hija, a nuestro hijo”. Esta última referencia es al embarazo que cursa Beller.
En Buenos Aires se conoció el testimonio de Rodrigo Lussich, cuya familia fue estafada en 2012 por Cerimedo. El periodista de espectáculos contó que por entonces el consultor estaba casado con una mujer que ahora vive en Italia y que lo había denunciado por violencia de género. O sea, Cerimedo tiene otro antecedente más.
Desmentidas sin fundamento
En un manuscrito dirigido a sus abogados, Cerimedo trató de minimizar su vínculo con el gobierno de Rodrigo Paz. Dice, por ejemplo, que es falso que haya participado de reuniones de gabinete o que le hiciera llegar sobresueldos a los ministros.
La realidad es que Cerimedo aparece en todas las fotos del poder, cuando supuestamente no era más que un consejero presidencial. Son casi unánimes las versiones de que era un poder en el poder, al decir de Evo Morales: “le daba instrucciones al presidente”.
Pero la clave está en que no solo daba instrucciones, sino que hacía “negocios”, en especial con el combustible y con transacciones de oro. De allí surge la acusación de enriquecimiento ilícito, que se tramita en La Paz.
Quinto allanamiento
Toda la información sobre los allanamientos en La Paz tiene sus idas y vueltas.
*El primer allanamiento fue en un domicilio de Cerimedo y se dijo que encontraron un millón de dólares. La cifra no resultó verdadera: fueron 4.000 dólares.
*Se allanó una vivienda en un country lujoso llamado La Paz. Ahí también se arrancó con la cifra de 500.000 dólares, pero luego se estableció que eran 500.000 pesos bolivianos, unos 50.000 dólares.
*Los siguientes objetivos fueron dos cuevas de cambio. En una se mencionó que huyó un exmilitar con una bolsa de consocio en la que habría 700.000 dólares. La cifra es incomprobable.
*En la otra cueva se menciona que Cerimedo hizo una transferencia al exterior de 400.000 dólares. Otra cifra difícil de verificar.
*Este viernes se allanó una oficina, quinto allanamiento, alquilada por el consultor para asesorar al gobierno de Bolivia. Sin embargo, parece que la oficina estaba vacía y que no la usa desde hace meses.
En concreto, el fiscal Luis Torrez, de La Paz, tendrá que juntar todos los elementos y afrontar una audiencia similar a la de Santa Cruz de la Sierra. Es una audiencia donde un juez tendrá que resolver otra prisión preventiva, pero no por el femicidio, sino por el enriquecimiento ilícito.
