El presidente de Líbano, Joseph Aoun, dijo que el acuerdo marco constituye “el primer paso” hacia la recuperación de la plena soberanía del país. Rechazo de Hezbolá.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este viernes un acuerdo marco entre Israel y Líbano para establecer “una paz y seguridad duraderas”, un trato que fue inmediatamente rechazado por el movimiento prorainí Hezbolá.
“Nos complace anunciar el acuerdo marco entre el gobierno soberano de Líbano y el gobierno de Israel, con el apoyo en la mediación de los Estados Unidos, el cual comienza a establecer las bases para una paz y seguridad duraderas. Eso es lo que estas dos naciones merecen”, declaró Rubio.
Poco después del anuncio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que las fuerzas israelíes desplegadas en el sur del Líbano se retirarán de dos zonas, que no especificó, para ser reemplazadas por el ejército libanés.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, aseguró que el acuerdo marco constituye “el primer paso” hacia la recuperación de la plena soberanía del país.
“El acuerdo marco firmado hoy es el primer paso para que (las personas desplazadas) puedan regresar a su tierra plenamente liberada y a sus hogares, que inevitablemente serán reconstruidos”, afirmó el jefe de Estado, quien insistió en que el país estará bajo “la soberanía de un Estado libanés que no tiene socio en su soberanía sobre su tierra y su pueblo”.
Sin embargo el diputado de Hezbolá, Hasán Fadlallah, rechazó el acuerdo marco y afirmó que no tendrá consecuencias sobre la capacidad de resistencia del grupo chiita.
Fadlallah consideró que el Ejecutivo libanés “le hizo un regalo al enemigo israelí que no tendrá ningún efecto sobre el terreno” y advirtió de que el acuerdo solo tendrá “repercusiones negativas para el país”.
El parlamentario también aseguró que Hezbolá continuará con su estrategia de resistencia y afirmó que cualquier medida derivada del acuerdo será combatida, aunque precisó que “no con las armas”.

