El abanderado de Juntos por el Perú dijo que una acción conjunta le dará a la ciudadanía la “estabilidad y certeza” en la elección presidencial, al margen de quien sea finalmente el vencedor.
El candidato izquierdista Roberto Sánchez, que se disputa voto a voto la presidencia de Perú con la ultraderechista Keiko Fujimori, planteó este viernes a su rival solicitar conjuntamente a las autoridades electorales “una revisión exhaustiva de todo este proceso” de segunda vuelta. Cuando resta menos del 2 por ciento de los votos por escrutar, el candidato de Juntos por el Perú anunció en una rueda de prensa que se dirigió a Fujimori con esa propuesta de revisión “sobre todo en aquellos lugares donde hay indicio presunto, que no haya ocurrido transparencia como corresponde”.
Un conteo “absolutamente transparente”
Sánchez planteó que “ellos (el partido Fuerza Popular de Fujimori) quieren anular los votos del sur”, mientras que su partido señala haber detectado posibles irregularidades en la capital Lima y en la votación en el exterior, donde Juntos por el Perú pide anular una serie de mesas. El candidato agregó que esa acción conjunta le dará a la ciudadanía la “estabilidad, certeza y confianza total” en la elección presidencial, al margen de quien pueda ser finalmente el vencedor del proceso.
Sánchez, quien se presentó como candidato en nombre del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), explicó que dado lo corto del resultado electoral, por una ventaja de unos tres mil votos a favor de Fujimori, existe la necesidad de que este conteo sea “absolutamente transparente y sin controversias” porque, más allá de quién gane, “lo que más importa es que tenga la confianza, la transparencia, la legitimidad”.
El candidato de izquierda remarcó que nueve millones de peruanos votaron por Fuerza Popular y otros nueve millones lo hicieron por su partido, razón por la cual destacó también la iniciativa de Fujimori de invitarlo, cuando concluya el escrutinio, a un diálogo y consenso nacional. “Demos este legado de transparencia y de certeza en el proceso”, expresó Sánchez como una medida propuesta por su grupo político para salir de “una gran polaridad” en el país.
Dudas por el voto en el exterior
Por su parte el secretario general de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, declaró en la misma rueda de prensa que resulta “inadmisible” que se hayan cambiado las condiciones del proceso electoral en la segunda vuelta, al desechar el registro digital de las actas de votación y retornar al registro físico, lo que provocó una demora inusual en el cómputo de votos de peruanos en el exterior.
El partido de Sánchez confirmó que impugnó la votación en Estados Unidos y Argentina, donde mayoritariamente gana Fujimori. “La falta de predictibilidad en un proceso, donde las diferencias son mínimas, genera incertidumbre y desconfianza”, afirmó Zunini tras comentar que los votos en el extranjero hayan tomado tres días en llegar al Perú.
Pero el candidato a la vicepresidencia de Fujimori, Luis Galarreta rechazó la propuesta y señaló que su partido esperará con prudencia el conteo final de votos. “El reconteo de votos no es porque a alguien se le ocurre. Nosotros vamos a respetar lo que dice la norma electoral. Las impugnaciones, nulidades y reconteos tienen un procedimiento que debe seguirse”, declaró Galarreta a la prensa. Para prosperar, la propuesta de revisión debería ser aceptada por Fujimori y luego presentada a las autoridades electorales.
Con el 98,3 por ciento del escrutinio, Keiko Fujimori obtiene el 50,010 por ciento de los votos válidos, al sumar 9.041.604 votos, frente al 49,990 por ciento de Sánchez, al sumar 9.038.095 sufragios. El ganador de la contienda obtendrá el derecho a gobernar el país por los próximos cinco años (2026-2031), tras una década de inestabilidad política donde ha habido ocho presidentes, debido a una sucesión de destituciones presidenciales impulsadas por el Parlamento.

